LA IMPORTANCIA DE LA DIETA

Ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de enfermedades no transmisibles, entre ellas la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer.

HABITOS ALIMENTICIOS

Comienzan en los primeros años de la vida; la lactancia materna favorece el crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo; además, puede proporcionar beneficios a largo plazo, entre ellos la reducción del riesgo de sobrepeso, obesidad y enfermedades no transmisibles en etapas posteriores de la vida.

CONSUMO DE AZUCAR

Limitar el consumo de azúcar libre a menos del 10% de la ingesta calórica total forma parte de una dieta saludable. Para obtener mayores beneficios se recomienda reducir el consumo a menos del 5% de ingesta calórica total.

EN TODO EL MUNDO

Las dietas insalubres y la falta de actividad física están entre los principales factores de riesgo para la salud.

INGESTA DE GRASAS

Debería representar menos del 10% de ingesta calórica total, y la ingesta de grasas trans, menos del 1%; para ello, el consumo de grasas se debería modificar a fin de reducir la grasas saturadas y trans, en favor de grasas no saturadas, con el objetivo final de suprimir las grasas trans producidas industrialmente.

CONSUMO DE SAL

Mantener el consumo de sal por debajo de 5 gramos diarios (equivalentes a menos de 2g de sodio por día) ayuda a prevenir la hipertensión, reduce el riesgo de cardiopatías y accidentes cerebrovasculares entre la población adulta.